Compas en espera


Cada noche,

los siento recorrerme lentamente,

esperando tu llegada,

deseando tu entrada,

aspirando a poseerte.

 

 

Como un compás en espera,

están mis articulaciones,

mis membranas,

mis sentidos,

mis placeres,

mis fluidos...

 

Cada vez que los visitas

siento que el mundo no es tierra

ni la tierra es el mundo,

siento que la agonía es mi ritmo

y mi ritmo es la elevación

de ambos cuerpos,

sedientos día a día de una nueva excitación.

 

Toca mis piernas,

mis brazos,

mis pies,

mis dedos,

sólo eso..

 

Y déjame llevarte tomado de ellos

al rincón más anhelado y deseado

por tus articulaciones,

por tus fluidos,

por tus sentidos...

 

Ni la lejanía puede evitar

que te toque como ahora,

que tus manos toquen las mías,

que tus dedos toquen mis rincones.

 

... Ni siquiera la lejanía puede evitarlo

ya ves, ni la tecnología tampoco

pues no puedo minimizar el calor

que emana mi cuerpo...

 

Por tus dedos,

por tus manos

y por tus fluidos,

sigo esperando

 

...como un compás en espera...

 

 



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