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Dedos rotos en sequía |
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Últimamente
he estado confundida e inquieta,
tratando de definir lo que siento,
pues conforme transcurre el tiempo,
siento que en lugar de acercarme a tí,
me estoy alejando y por ende muriendo,
pues desearía que el tiempo no corriera,
sino que no existiera.
Sé que la distancia es más fuerte que el tiempo,
sin embargo, hemos avanzado contra eso,
y hemos acercado nuestra piel sin tocarnos,
hemos utilizado nuestras manos
para transmitir todo el calor y la energía
que llevamos dentro.
Pero...esta noche,
creo que mis dedos están muriendo...
Siento que la luna oscurece mi noche,
siento el viento reventar mis pupilas,
y siento a la tierra, confundir mis emociones,
se avecina una fuerte tormenta
y sin embargo, me invade una gran sequía.
Lentamente mi piel se está cuarteando,
pues extraña tus fluidos, y solo se está secando.
Cada rincón y cada músculo se está averiando,
al no ser invadidos por tu carne,
así pues, observo como mis dedos se quiebran.
Ya los siento cansados de tocar sin tocar,
nauseabundos de hablarte sin poderte escuchar,
y mira que tardaron en hacerlo,
pues mi corazón murió hace tiempo
desde que apartaste tus ojos de los míos
desde que emprendiste el vuelo a tu hogar.
Sin embargo, sé que estás tan impregnado dentro de mi
que difícilmente podría evitar otro torrente fluvial
y volvería de nuevo la plenitud
y esta sequía ya no cuartearía mi piel, ni mi carne,
simplemente, la hidratará más para cuando tus labios
la vuelvan a inundar...
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Silvia Hernández 29/03/98 |
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