|
Hoy tan sólo quiero humedecerme... |
|
|
Cruzo sigilosamente la puerta,
no quiero que nadie despierte.
La noche es tranquila y silente
pero mi corteza quiere sentir
su tibieza y su humedad,
aunque sea efímeramente.
Pausadamente voy desprendiendo mis ropas,
mis manos tocan ahora cada uno de sus rincones,
cada una de sus esquinas,
y siento como cae lentamente ese fluido
por todas sus paredes.
Me acerco más a ese líquido
y lo dejo resbalar por mis cabellos,
por mi rostro,
por mis senos,
por mis manos,
por la entrepierna,
todo sutilmente.
La transparencia de este líquido
ha logrado estimular mi noche.
El escuchar su murmullo en mi oído
me aviva cada vez más...
Entonces, decido adentrarlo en mis paredes,
lo dejo correr hasta que ya no pueda más y se seque,
Pero parece que no tiene final...
Éste excitante y cálido líquido,
no quiere soltar mi piel,
insiste en mojar mi corteza
y yo he decidido terminar ya.
Él se ha enojado y se ha enfriado,
así que acerco mi mano a una de sus paredes,
toco uno de sus órganos,
lo muevo hasta el tope
y doy por terminada...
mi ducha del día de hoy...
|
![]() |
|
Silvia Hernández |
|